Natalia Caniguan
Ya han transcurrido más de dos meses desde que un grupo de comuneros mapuche encarcelados iniciara una huelga de hambre como forma de manifestarse y pedir la derogación de la Ley Antiterrorista y así ser juzgados de manera justa. Mientras tanto el país celebró con bombos y platillos el “Bicentenario”, se nos mostró la instalación de una bandera gigante, los noticieros se avocaron a mostrar celebraciones en diversos lugares del país, y todo se volcó a estas celebraciones, dentro de esto surgieron sectores minoritarios que nos señalaron que no había nada que celebrar, así como también el gobierno utilizó el espacio para hacer ciertos anuncios relativos a las demandas del Pueblo Mapuche.
La Araucanía ha estado sumida en un clima de tensión y espera, constantemente familiares de los presos políticos mapuche, así como grupos de apoyo de la causa indígena realizan marchas por las calles pidiendo la atención por los huelguista y que se llegue a una pronta solución de sus demandas. Por otra parte, se suceden entradas a fundos y enfrentamientos con la policía. Las reivindicaciones de parte de las comunidades continúan.
Estado de Salud.
Durante el pasado mes de Agosto, Gendarmería presentó un recurso ante la Corte de Apelaciones de Concepción y Temuco con el fin de dar atención médica a los huelguistas que lo necesitasen producto de las descompensaciones que podrían comenzar a sufrir. En ese entonces, los Tribunales de Justicia, acogiendo dicho recurso aprobaron la posibilidad de alimentar – inclusive por la fuerza – a los Presos Políticos Mapuche cuando presentasen problemas de salud por la falta de ingesta de alimentos. Por medio de esta medida, se buscaba dar cuenta de la existencia de una “preocupación por la salud” de los huelguistas, sin embargo, hasta ese entonces no se producía ningún tipo de pronunciamiento ni posibilidades de diálogo de parte del gobierno para intentar resolver sus demandas.
Como era de esperar, gran parte de los comuneros ha debido recibir ayuda médica, puesto que su estado de salud comenzó a empeorar producto del debilitamiento natural que sufren los cuerpos al no consumir los nutrientes necesarios, no obstante, a pesar del mandato de los Tribunales de alimentar por la fuerza a los comuneros cuando presentasen problemas de salud, esto no se ha realizado. Hoy en día, varios de los comuneros movilizados se encuentran en recintos hospitalarios de la VIII y IX región, debido a lo débiles que se encuentran y las descompensaciones que han sufrido, las cuales se han ido agudizando con el tiempo y se espera se vuelvan más criticas productos del largo ayuno sostenido.
Tanto el ministro de Salud, como comitivas de médicos de la Cruz Roja, han señalado que los comuneros se encuentran en un momento crítico de salud, producto de los escasas reservas que quedan, además del daño que están comenzando a sufrir diversos órganos de sus cuerpos, daños que a medida que transcurre el tiempo se van volviendo irreversibles.
El delicado estado de salud de los comuneros mapuche vuelve imperativo encontrar una pronta solución al conflicto, para evitar así el posible fallecimiento de algunos de los mapuche movilizados, no obstante, ellos han señalado que de no cumplirse sus demandas, continuaran con la huelga, independiente de su salud y lo afectados que estén, inclusive, hay huelguistas que han señalado la posibilidad de comenzar una huelga de hambre seca, lo que sin duda, solo complicaría aun más el estado de salud y la situación de los mapuche.
Fin del Cerco comunicacional
Bastante se habló en un comienzo de la huelga, sobre la existencia de un cerco comunicacional que impedía se supiese que los presos mapuche habían comenzado una huelga de hambre y todo lo que estaba ocurriendo con los comuneros, a esto se sumó el accidente de los mineros atrapados en una mina en el norte de Chile, noticia que acaparó los medios de comunicación hasta hoy en día. Sin embargo, luego de un largo silenciamiento de parte de los medios de comunicación, finalmente la noticia de la huelga de hambre mapuche ha ido ganando espacios en éstos, últimamente una serie de columnas de opinión es posible leer a través de medios de comunicación electrónicos, algunos apoyando la denominada causa mapuche, otros que le restan importancia y siguen condenando a los mapuche; los noticieros han incluido lo que ocurre con la salud de los comuneros y últimamente se han encargado de difundir las propuestas anunciadas desde el gobierno y el trabajo que está realizando el Monseñor Ezzati como intermediador.
Así, el cerco mediático que se habló en un comienzo existía, se rompe haciéndose pública e incluso internacionalizándose la situación de los presos mapuche, esto produce que diversos sectores sociales y de gobierno comiencen a manifestar su interés, preocupación o rechazo por lo que está ocurriendo y las medidas que se comienzan a proponer.
Políticamente se hacen públicos mea culpas de parte de políticos ligados a la Concertación, quienes bajo su gobierno cargan con laresponsabilidad de la aplicación de la Ley antiterrorista a los mapuche. El gobierno actual por su parte, comienza a hacerse cargo de lo que está aconteciendo, después de un largo silencio respecto al tema.
Apoyo y oposición al movimiento Mapuche.
Estas últimas semanas hemos podido ser testigos de cómo gente de diversos sectores sociales y políticos ha demostrado su apoyo a los comuneros movilizados, las formas para expresar este apoyo, han sido variadas, por una parte se han sucedido una serie de marchas en diversas ciudades del país – Valparaiso, Santiago, Concepción, Temuco, Valdivia, entre otras – así como también hemos podido ver como hay quienes se han plegado a la Huelga de hambre, así en un comienzo un grupo de cuatro parlamentarios, miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de diputados, tras una visita a comuneros recluidos en la cárcel de Temuco, decidieron iniciar de manera paralela una huelga de hambre, la que duró 5 días y fue culminada cuando el gobierno anunció la mediación del Obispo de Concepción Ricardo Ezzati, con el fin de dar soluciones y término a la huelga mantenida por los Mapuche.
Estas últimas semanas, se han sumando miembros de diversos grupos movimientos y movimientos sociales, entre ellos Federaciones Estudiantiles Universitarias, Sacerdotes de diversas congregaciones, Organizaciones de Derechos Humanos y Detenidos Desaparecidos, Sindicados, entre otros, al igual que actores, escritores y particulares que quieren demostrar su apoyo a la movilización que parece no tener pronto final.
Por otra parte, de manera paralela a este movimiento de apoyo a los comuneros recluidos y en Huelga de hambre, surge una fuerte oposición a este movimiento y a las posibles reformas que se podrían realizar a la Ley Antiterrorista, lo que se expresa en una serie de dichos de gremialistas, principalmente pertenecientes a los rubros de transportes, forestales y agricultura, así como también en manifestaciones y movilizaciones que éstos han llevado a cabo en la ciudad de Temuco, argumentando que ellos son las principales víctimas de los hechos que han acontecido en la Araucanía y que implican el actuar de los comuneros hoy en día procesados y detenidos. En una entrevista realizada por El Diario Austral de la Araucanía, el Presidente de la SOFO señala “La SOFO ve con preocupación que el ejecutivo esté pensando en efectuar modificaciones al cuerpo legal vigente sin antes escuchar a las verdaderas víctimas afectadas por actos terroristas ”.
De igual manera, la multigremial de la Araucanía, llevó a cabo el día 14 de septiembre, la denominada “marcha por la Paz”, la que se realizó de manera paralela a una marcha encabezada por los familiares de los Presos Mapuche en Huelga de Hambre. Otro tipo de acciones llevadas a cabo por estos grupos, como forma de repudio del actuar del gobierno al negociar con los mapuche y pretender modificar la Ley Antiterrorista, fue la instalación en las afueras de la Intendencia de la región de la Araucanía, de uno de los camiones siniestrados presuntamente por los comuneros mapuche, como forma de demostrar que ellos son las víctimas y quienes se han visto verdaderamente afectadas por las acciones reivindicativas de los Mapuche.
Pronunciamiento del Gobierno
El día 26 de Agosto, dentro del contexto de la Gira Bicentenario y en el marco del Encuentro Empresarial de la Araucanía – ENELA – , el presidente Sebastián Piñera visitó la IX región y realizó una serie de anuncios acerca de su renombrado Plan Araucanía, asimismo, aprovechó la ocasión para reunirse con alcaldes y lonkos de distintas comunidades, sin embargo, de los comuneros en huelga de hambre no hubo mención ni acercamiento.
Tras la agudización y mediatización del conflicto, el gobierno anunció el envío al congreso de modificaciones a la Ley Antiterrorista, las cuales aun hoy se encuentran en proceso de discusión y acuerdo de parte de los diversos sectores políticos. Esta acción produjo una serie de reacciones a nivel político, ciertos sectores se niegan a realizar modificaciones a la ley Antiterroristas y señalan la necesidad de continuar con los juicios, mientras que el resto señalan la necesidad de realizar cambios, aunque no necesariamente son los cambios exigidos por los comuneros, lo que ha llevado a que voceros de los huelguistas señalen que mientras no se vean los cambios de manera concreta, la huelga de hambre no se depondrá.
Al no surtir resultados el anuncio de la modificación de la Ley Antiterrorista, para que los mapuche depusieran la huelga de hambre, el gobierno decide anunciar la búsqueda de un mediador que permita entablar diálogo con los huelguistas, es así como se designa a Monseñor Ricardo Ezzati para cumplir dicha tarea, quien asume el rol de intermediario, no obstante, se han oído de parte del sacerdote una serie de críticas al gobierno en cuanto este no ha sido capaz de dar señales claras y concretas de querer acabar con la huelga de hambre, lo que sin duda mantiene todo en un ambiente de espera y tensión al no saber que sucederá con los comuneros y frente al delicado estado de salud en que se encuentran.
Por otra parte, en medio de las celebraciones del Bicentenario, el gobierno anunció la creación de una mesa de diálogo a desarrollarse en la cumbre del Cerro Ñielol, siendo encabezada por dos de sus ministros y donde de espera se cuente con la participación de las comunidades mapuche, sin embargo, un fuerte rechazo ha vivido esta última propuesta, en tanto el objetivo que persigue este diálogo es la puesta en marcha del Plan Araucanía, orientado a temas económicos y de desarrollo de la región, pero que no pone atención sobre las demandas concretas relativas a la Ley Antiterrorista y el procesamiento de los Mapuche. este rechazo se ha manifestado en los anuncios de no participación en esta mesa de diversos grupos mapuche, incluyendo a los familiares de los Presos Mapuche, lo que implica el no terminar con la huelga y continuar a la espera de una respuesta concreta de parte del gobierno a las demandas, que en estos momentos espera resolver tres temas fundamentales que son el no ser enjuiciados por la justicia militar; no ser encausados por la Ley Antiterrorista y la no utilización de testigos encubiertos en los procesos que se les siguen a los comuneros.
Así, mientras se sigue hablando del recién acontecido bicentenario, lo magnífico de las celebraciones llevadas a cabo por el gobierno, poco se oye en las noticias de la puerta en libertad de 4 comuneros mapuche que estaban siendo procesados bajo la denominada Ley Antiterrorista. Dos de éstos fueron puestos en libertad bajo fianza luego de estar durante 10 meses en prisión preventiva, mientras que los otros dos mapuche presos son puestos en libertad por decisión unánime del tribunal, que señala que no existirían las pruebas para imputarlos por los hechos presuntamente cometidos. Y mientras se suceden estos hechos, el parlamento continúa discutiendo acerca de las modificaciones a la Ley Antiterrorista, lo que demuestra la no existencia de una voluntad política de querer acabar con este conflicto; el gobierno insiste en que mientras los mapuche continúen su ayuno ellos no se sentarán a dialogar con ellos; y la salud de los comuneros empeora y ya nadie sabe que más se puede esperar en todo esto.






de la Municipalidad de dicha comuna, ocupación totalmente pacífica, más bien simbólica. En el interior de la Municipalidad los mapuche ahí reunidos compartirían su rokin y luego se retirarían del municipio.
