El gobierno de Sebastián Piñera y el “conflicto mapuche”

11 06 2010

Natalia Caniguan

Ya van tres meses desde que asumió Sebastián Piñera como presidente de chile, noticias acerca de su gobierno podemos ver diariamente en la prensa escrita y en la televisión, sin embargo, qué ha ocurrido en estos meses con el denominado “conflicto mapuche”, qué ocurre con los comuneros que se encuentran detenidos, ha habido nuevas ocupaciones de fundo de parte de las comunidades en conflicto, han continuado las detenciones, entre otras son interrogantes que no encontramos gran respuesta en la prensa, ha habido un silenciamiento del tema indígena, hasta las mismas autoridades locales – intendente y gobernadores- han dado a entender que en la región ya no hay conflicto indígena o es minoritario, pero en realidad qué está sucediendo en la Araucanía.

Desde marzo hasta la fecha, poco se ha hablado en los medios acerca de lo que acontece en la Araucanía con las comunidades denominadas en conflicto y los comuneros procesados, no obstante, sigue siendo noticia y parte del acontecer diario de esta región, los primeros días del gobierno y tras la designación del Intendente y de los gobernadores, se publican una serie de entrevistas a estos, en los que se les pregunta acerca del tema indígena y cómo será abordado por este nuevo gobierno.

Lo central en los discursos de las nuevas autoridades es la minimización del conflicto, se habla de la existencia de grupos aislados no representativos de las comunidades ni de sus demandas, tal como lo señala el Gobernador de la provincia de Malleco, Jorge Rathbeg “los comuneros violentos deben ser aislados para favorecer a la mayoría que es pacífica”[1]

De igual manera, se  comienzan a delinear los parámetros bajo los cuales se desarrollará una nueva política indígena centrada en la productividad y el desarrollo económico de las comunidades mapuche, que a entender de los gobernadores de ambas provincias – Malleco y Cautín – es lo que se está esperando. En palabras de Rathgeb, “la gran mayoría del pueblo mapuche es gente trabajadora y emprendedora”[2], mientras que su par en la gobernación de Cautín, Miguel Mellado señala “la gran mayoría del pueblo mapuche quiere temas productivos”[3]

El gobierno fija  así su mirada en un solo aspecto de lo que se podría llamar el tema indígena, desestimando demandas y reivindicaciones, no obstante, su actuar se sigue desarrollando en el ámbito judicial y policial a través de la detención y enjuiciamiento de los comuneros implicados en diversos hechos.

Así, desde el mismo mes de marzo – mes en que asumió Sebastián Piñera y su nuevo gobierno – se han sucedido diversas detenciones de comuneros acusados de “delitos terroristas” ocurridos entre los años 2007 al 2009[4]. Sin embargo, los hechos que más han llamado la atención corresponden a lo ocurrido recientemente en el mes abril, cuando se produjeron las detenciones de dos menores de edad, jóvenes de 15 años de cada una, hijas de lonkos de comunidades en conflicto[5], los motivos de las detenciones fue haber lanzado piedras hacia el Ministerio público, el día en que carabineros asesinó al comunero Jaime Mendoza Collío, todo esto aconteció el mes de agosto del año recién pasado, no obstante, recién ahora carabineros va hasta el colegio en el cual estudian estas niñas y las llevan detenidas, frente a la mirada de sus compañeros de colegio[6]. Este tipo de proceder nos demuestra el modo de actuar que se ha implementado, unido a la detención hay un actuar que busca amedrentar al resto de la población para que no cometa la misma clase de actos. Actualmente estas menores se encuentran enfrentando un juicio oral en la fiscalía por haber lanzado piedras a un edificio público.

Si llevamos a cabo una revisión de los periódicos y medios de comunicación, podemos notar como estos han disminuido los espacios dedicados a tratar el “conflicto indígena”, no obstante, seguimos encontrando pequeñas notas en las que se da cuenta de las detenciones que se suceden continuamente en la Araucanía, algunas de ellas por sus características nos llaman más la atención, no podemos dejar de asombrarnos cuando leemos en la prensa que un particular junto a carabineros detiene y agrede a un comunero mapuche y a su familia[7], todo esto como forma de intimidar a sus “vecinos” y evitar así atentados en un futuro.

Más aun, recientemente, el día 12 de mayo, se llevo a cabo una marcha pacífica por las calles de Temuco en apoyo a los presos políticos mapuche, esta manifestación culminó con alrededor de 17 detenidos, los cuales tuvieron que esperar hasta el día jueves 13 en la comisaria a la espera de ser comprobada su identidad y su domicilio, siendo que la marcha se realizó al medio día del día anterior. Ese mismo día los estudiantes marchaban en Santiago y quienes resultaron detenidos en esa marcha fueron puestos en libertad al cabo de unas horas de ocurrido el hecho, entonces porqué acá no se operó de la misma manera, si el “delito” era el mismo. En este caso, así como en los anteriores, cabe preguntarnos, ¿opera de igual manera el sistema judicial para todos los ciudadanos chilenos como nos reconoce el Estado?

Por otra parte, nos surgen cuestionamientos acerca del proceder de los medios de comunicación, por qué se produce este silenciamiento de lo que acontece con las comunidades mapuche, es otra estrategia utilizada para minimizar el tema del conflicto mapuche y dar a entender que la Araucanía ya está “pacificada” y con ello celebrar con bombos y platillos el bicentenario que se acerca.

Institucionalidad Pública y Pueblo Mapuche

El nuevo gobierno dentro de las designaciones de sus nuevas autoridades debió nombrar a quién se haría cargo de la Corporación Nacional de Desarrollo indígena, conocida por todos como CONADI, quien asumiese dicho cargo, tendría la labor de reformular esta institución para algunos corrompida y duramente criticada durante este último tiempo, así como también implementar las políticas venidas desde el gobierno central para tratar el tema indígena en nuestro país, en esta nueva etapa y según se señala en el diario El Mercurio, “se pasará de un esquema que priorizó el reparto de tierras a uno basado en el fomento productivo, se fortalecerá a las comunidades indígenas urbanas (70% de la población nativa del país) y se dividirá la Conadi en tres agencias independientes[8]

El nuevo director es Francisco Painepan Parada, en lengua mapudungun su apellido quiere decir León Celeste, tiene 61 años y su familia pertenece a la Comunidad Indígena José Painepan, del sector de Cherquenco, en la comuna de Vilcun, no obstante, él nació  y se crió en la ciudad de Santiago, hecho que llevó a que no hable el mapudungun y que desarrollase su vida como un “mapuche urbano”.

Actualmente es propietario de la ferretería Lautaro, en la ciudad de Santiago y esto le ha permitido a su vez ser el lonko de la Asociación de Empresarios Mapuche de dicha ciudad.

Cabe destacar dentro de su quehacer, su participación en la creación de la CONADI, así como también que el año 2000 junto a otros dirigentes presentó una querella por injurias contra el historiador Sergio Villalobos, producto de una columna escrita por este último en el diario El Mercurio. Otro de los hechos que suele ser remarcado dentro de su historial, es la participación que ha llevado a cabo junto a una delegación de comuneros mapuche en el tradicional desfile realizado en la Parada Militar, el día 19 de Septiembre en la elipse del Parque Ohiggins, hecho que sin duda genera opiniones diversas dentro de los grupos mapuche existentes.

Las entrevistas que podemos leer de él desde que asumió su rol como director de la CONADI, nos dan cuenta de su discurso orientado hacia el tema del emprendimiento para con ello acabar con el asistencialismo que ha operado tan fuertemente en las zonas rurales y que no permite que las comunidades se desarrollen productivamente.

De igual manera, el hecho de que venga del ámbito urbano, lleva a tener una nueva perspectiva del tema indígena, todo esto avalado por los lineamientos de gobierno y que tal como se señalase en el periódico El Mercurio, “Gobierno da giro a la política indígena: la orientará a los mapuche de la ciudad”[9], esta nueva orientación responde a que la mayor cantidad de población mapuche resida en la ciudad, asimismo, con este actuar se vuelve al olvido del campo, queda relegado a un segundo plano el sector rural y sus demandas, las reivindicaciones y entregas de tierras al parecer ya no serán la prioridad, se producirá un silenciamiento de lo indígena rural, llevando con ello a que se vuelvan solo campesinos recluidos a sus espacios alejados de la ciudad.

Accionar de las comunidades.

En lo que respecta a las comunidades mapuche, en especial la Alianza Territorial Mapuche, estos han buscado la manera de generar un diálogo con el gobierno, es así como en el mes de abril envían una carta al Presidente Sebastián Piñera en la cual piden instaurar una mesa de diálogo, para llevar a cabo dicha acción le dan un mes de plazo, si no se concreta dicha propuesta, las comunidades quedaran en libertad de acción para manifestarse frente al accionar del Estado.

Al cumplirse dicho plazo el día 25 de mayo, y no tener ningún tipo de respuesta desde el Gobierno Central, las comunidades realizan cortes de caminos a lo largo de la ruta 5 sur y otros caminos menores, esto para demostrar su descontento, así y todo no existe pronunciamiento de parte del gobierno, lo que lleva a una nueva demostración de descontento, produciéndose cortes de camino durante esta semana, el día 7 de junio.

La Alianza territorial Mapuche, que agrupa a un centenar de comunidades de diversos territorios, reivindica estos cortes de camino[10] como respuesta a la falta de diálogo e interés por el tema mapuche de parte del gobierno, además de denunciar el silenciamiento que ha habido de parte de los medios de comunicación relativo al tema indígena, y señalan que estas acciones se seguirán llevando a cabo mientras no se tenga respuestas ni acercamientos de parte del Presidente de Chile. Tal como se ha señalado en ocasiones anteriores, las autoridades mapuche desean reunirse con las autoridades chilenas, no con intermediarios, ya que para que se produzca un diálogo válido ambas partes deben estar en igualdad de representación.

Por ahora solo queda esperar el accionar del Estado, ver qué posición tomaran frente a lo que acontece en la Araucanía, se le seguirá obviando y silenciando o será posible sentarse a conversar y fijar así alguna solución a las demandas y reivindicaciones de las comunidades.


[1] Radio Bio Bio, 17 de marzo de 2010. Disponible en www.radiobiobio,.cl

[2] Diario Austral, 18 de Marzo de 2010. Pág. 3

[3] Diario Austral, 24 de Marzo de 2010. Pág. 2

[4] En base a la revisión de diversos medios de comunicación, desde el mes de marzo hasta la fecha, encontramos señalados como noticias las detenciones de 8 comuneros mapuche en la región de la Araucanía.

[5] Las menores son hijas del Lonko Victor Queipul Huaiquil y del Lonkoi Ciriaco Millacheo, ambos de la zona de Temucuicui.

[6] Información recogida desde Diario Austral, Radio Bio Bio, Informativo mapuche Mapuexpress y Observatorio ciudadano.

[7] Ver Rene Urban y Carabinero detienen a Comunero Mapuche en Temucuicui. 2 de Mayo de 2010. http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=5520

[8] Diario El Mercurio, Domingo 2 de Mayo de 2010. Cuerpo B, Economía y Negocios

[9] Ibid.

[10] Ver Comunicado de la Alianza territorial Mapuche en http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=3757





Historia de la Posta de Salud de Romopulli, Lago Budi, IX Región.

28 01 2010

Francisca Villarroel[i]

Luis Emilio Rojas[ii]

Víctor Gutiérrez[iii]

Bartolomé Calfuleo[iv]

“Hoy en Romopulli, tenemos una posta de salud, si alguien tiene una enfermedad, sabe que cuenta con un espacio cercano en el que será atendido. Llegar a tener una posta de salud en Romopulli no ha sido fácil, ha sido producto del esfuerzo de varias personas de la comunidad y de fuera, que después de muchos años de trabajo lograron instalar definitivamente una posta.”

“Por eso, queremos hacer un reconocimiento a esas personas y recordar la historia de cómo fue la creación de la Posta de Romopulli”


[i] Socióloga, alumna de Magíster de Antropología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y tesista del Proyecto Fondecyt Nº 1095024 “Conmemoraciones y Memorias Subalternas”

[ii]Profesor de Educación Física, alumno del Magíster de Antropología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y tesista del Proyecto Fondecyt N° 1095024 “Conmemoraciones y Memorias Subalternas”.

[iii] Auxiliar Paramédico Posta Rural de Romopulli, Departamento de Salud Municipal, Puerto Saavedra.

[iv] Habitante de Romopulli, Cantautor.





Encuentro de ülkantufe del Territorio Koyawe

5 11 2009

Francisca Villarroel[1]

“Ser ülkantufe viene por la sangre, no es algo que uno se proponga. A la gente que le gusta cantar, lo tiene en el piuke. Hay mucha gente que quiere expresar su canto, pero no tienen el espacio para hacerlo, no están esos espacios. ¿Por qué solamente los winkas tienen que hacer estas cosas? Si nosotros también tenemos capacidades para hacerlo, también tenemos cabeza, mente, los recursos humanos. Eso es lo que estamos haciendo con este encuentro”… (Rosa Huenchulaf, organizadora del Encuentro de Ulkantufe)

¿Alguna vez nos hemos preguntado qué es lo que siente una mujer joven cuando se le avisa que va a ser machi? ¿Cuántas dudas, emociones, sentimientos pueden pasar por su cabeza? ¿O qué siente una mujer mapuche de avanzada edad, cuando observa que, pese a tener tanta sabiduría y conocimiento, ya no es capaz de atraer a hombres como lo hacía cuando era joven y carente de conocimientos? Temas como estos fueron expresados por los ülkantufe en el encuentro realizado el sábado 24 de octubre en la comunidad Coipuco, ubicada camino a Catripulli en la comuna de Carahue, al que tuvimos la suerte de asistir. En él, personas mapuche cantaron sus propios sentimientos para otros mapuche. Lo especial es que esas temáticas fueron expresadas en mapudungún a través del canto de hombres y mujeres de diferentes comunidades que se atrevieron a expresar sus sentimientos a una gran cantidad de espectadores, entre los que nos encontrábamos nosotros.

El encuentro se realizó como parte de un Proyecto Fondart ganado por los integrantes de la comunidad Coipuco, quienes están realizando iniciativas para fortalecer su cultura y la lengua mapuche. El principal objetivo es difundir, promover y poner en vigencia el idioma a través del canto, que es el vehículo privilegiado para transmitir la cultura. Así, los integrantes de la comunidad decidieron invitar a varios ülkantufe de zonas cercanas (Rimeco, Kechukawin, Catripulli, Koyawe, Millapuray, entre otros) quienes asistieron a este encuentro y mostraron su canto a todos los presentes.

 

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Breve etnografía del encuentro

Llegamos al encuentro invitados por Joel Maripil, un músico mapuche de Kechukawin que participaría con su canto. Era un día bastante lluvioso, y para muchas personas fue difícil acceder a aquella comunidad, ya que se encuentra bastante aislada y los caminos mojados por la lluvia eran difíciles de transitar. Incluso algunos buses quedaron estancados en el barro, por lo que varios invitados no pudieron llegar, entre ellos, integrantes de al menos dos comunidades cercanas. Pese a eso hubo una gran convocatoria y asistimos más de 100 personas, principalmente mapuches de mayor edad, aunque también bastantes niños. Parecía haber un alto interés de las comunidades por lo que se trataría en este encuentro.

clip_image008Desde el comienzo el encuentro estuvo marcado por un aire de solemnidad, llamando la atención lo ceremonioso de la actividad, su carácter familiar y el respeto de todos los asistentes, quienes estaban ubicados al aire libre junto a una sede social, entre árboles de todo tipo y lomas cubiertas de pasto. La mayoría de las personas estaban sentadas sobre sillas húmedas, formando un semicírculo que miraba hacia un espacio donde había un micrófono y un cartel que anunciaba los objetivos del encuentro: “Proyecto Promoción y difusión del mapuzungun a través del ül (canto mapuche) en el territorio Koyawe”. Todos sentados bajo la lluvia y sobre la tierra mojada. Principalmente niños, adultos y adultos mayores, vestidos con sus trajes tradicionales; las mujeres con trapelacucha y los hombres con manta y trarilonko.

El encuentro comenzó con un Llellipun, ceremonia mapuche que da inicio a todo acto importante. De pie, reunidos todos adelante y en silencio, participamos en esta ceremonia, escuchando y observando a quienes la dirigían. Ellos cantaban y hablaban acompañados por un kultrun. Luego los niños y niñas presentaron una obra de teatro sobre la sabiduría de los ancianos, a veces poco reconocida por los mismos adultos. Después comenzaron a pasar adelante los/as ülkantufe uno/a por uno/a, personas de diferentes edades y orígenes, quienes nos deleitaron con su canto. Algunos solos, otros acompañados por sus hijos o por algún instrumento, ya fuera kultrún, trompe o trutruka. Sólo se hablaba y cantaba en mapudungún, salvo algunas veces en que después de cantados, se traducían los ül para aquellos pocos que no entendíamos el mapudungún.

clip_image002[7]Las canciones eran diversas, cada una tenía su historia particular y solían dejar algún tipo de enseñanza. Provenientes de diferentes comunidades, los ülkantufe se refirieron a través del ül a su historia, viajes de sus antepasados a Argentina, vida y costumbres mapuche, amor, envidia, sentimientos de una machi, entre otros temas. Todo el público escuchaba atento, nada interrumpía el canto salvo algunas trutrukas que sonaban cada cierto tiempo y los niños que jugaban y reían a lo lejos. Así, en las aproximadas 5 horas que duró el encuentro, sólo se escucharon alternadamente las palabras en mapudungún de los organizadores y participantes del evento, los cantos de los ülkantufe, el afafan del público y los gritos de los niños.

Pese a la lluvia, el encuentro fue hermoso y contó con la asistencia de muchas personas, quienes escucharon atentamente las palabras y el canto de todos y todas las participantes. Incluso algunas personas nos comentaban con emoción que un encuentro de ülkantufe no es común en estos días, ya que no suelen realizarse encuentros en los que sólo el canto sea el centro de atención, pese a que la música y la poesía son parte integral de la cultura mapuche y están presentes en casi todo acto público o doméstico.

El ül, como nos decía Miguel Treumun -ülkantufe y organizador del encuentro-, “permite que no haya distracciones en lo que se quiere transmitir. Con el canto el idioma sale más bonito, las palabras salen más expresivas, afectivas”. A través del ül, al mismo tiempo que se está recuperando el idioma, se está transmitiendo cultura.

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[1] Socióloga de la Universidad de Chile, alumna del Magíster de Antropología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y tesista del Proyecto Fondecyt N° 1095024 “Conmemoraciones y Memorias Subalternas”.