Posición política de Los pueblos indígenas y negros de Honduras frente al Golpe de Estado

10 07 2009

HONDURAS-COUP/EU

Los pueblos indígenas y negros de Honduras, mediante el presente documento, queremos dejar firme y clara nuestra posición política frente al Golpe de Estado ocurrido en nuestro país, en los términos que a continuación hemos acordado manifestar ante la opinión publica nacional e internacional:

a) Declarar nuestro repudio y enérgica condena ante la opinión publica nacional e internacional, a los conspiradores del golpe de estado (Micheletti, fuerzas armadas y los poderes fácticos) avalados por Ramón Custodio  (Comisionado de Derechos Humanos), Luis Rubí (Fiscal General), los Magistrados de la Corte Suprema de “Justicia” y los diputados y diputadas del Congreso Nacional representantes de los partidos; Liberal, Nacional, Pinu-Sd, y la Democracia Cristiana.

b) Exigimos sin condiciones el inmediato retorno del Presidente Constitucional de la República Don Manuel Zelaya Rosales, a quien reconocemos como nuestro único presidente electo por nosotros. Por tanto no estamos dispuestos a obedecer ningún orden que emane de Micheletti y sus secuaces.

c) Amparados en el Artículo 3 de la Constitución de la República, que dice; nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones por la fuerza de las armas, aclaramos que estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias, por defender la dignidad de nuestros pueblos mancillados  históricamente por los grupos de poder económico, la clase política corrupta y las fuerzas armadas. Solicitamos la urgente presencia del Dr. James Anaya (Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas), la Sra. Victoria Tauli-Corpus (Foro Permanente de Pueblos Indígenas de la ONU), a la Organización Internacional del Trabajo (oficina Ginebra), a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a Amnistía Internacional, a Amstrong Wiggins del ILCR, entre otros, para que envíen misiones de evaluación con el fin de analizar la situación de violación de los derechos humanos de las comunidades indígenas, campesinos y dirigentes de organizaciones del  movimiento popular ante la crisis que vive nuestro país.  Dejamos constancia que no participaremos en  ningún “dialogo nacional” que pregonan los golpistas. Al contrario, alertamos a la comunidad internacional sobre ese “circo” donde los payasos seremos los pobres de siempre, que lo único que buscan es ganar tiempo para legitimar y consolidar los privilegios de los poderes fácticos (padrino de los golpistas) y engañar de nuevo al pueblo hondureño, así como a los organismos y países cooperantes.

d) Adherimos nuestros esfuerzos de lucha milenaria al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, a la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, así como  con todos los demás sectores del movimiento popular que pregonamos por la transformación de una sociedad hondureña más equitativa, más justa, y más humana.

e) Jamás claudicaremos a nuestra lucha histórica por una reforma a la constitución política de nuestra patria, en donde se reconozca el Estado multicultural y multilingüe en Honduras; los derechos particulares de nuestros pueblos; por una democracia participativa e incluyente; al consentimiento libre, previo e informado; al reconocimiento y defensa legitima de nuestros territorios y recursos naturales; a la libre determinación de nuestros pueblos; entre otros, así, como lo establecen diversos Tratados, Convenios y Declaraciones internacionales, principal-mente el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas.

“Lucho porque no quiero que se roben más las mieles de nuestros panales.”

Tupac Amaru

Mesa Nacional Indígena Hondureña

(Lenca, Peck, Miskitu, Garifuna, Tawahka,

Maya-Chortí, Creole, Nahoa, Chorotega)

Tegucigalpa, Honduras, 01 de Julio de

2009

Ver más en el Boletín de la Asociación Latinoamericana de Sociología (Alas)





CONMEMORACIONES Y MEMORIAS SUBALTERNAS

1 03 2009

El Profesor José Bengoa Cabello se ha adjudicado el Proyecto Fondecyt Nº 1095024 "Conmemoraciones y Memorias Subalternas". El proyecto durará tres años (2009-2011) y abordará la relación entre los discursos de identidad nacional en el contexto del bicentenario, con aquellas realidades socioculturales olvidadas y amenazadas por estos discursos: el mundo indígena, el mundo campesino y el mundo de la pesca artesanal.

Exposición General del problema

Uno de los aspectos de mayor interés en la Antropología, la Historia y los Estudios Culturales actuales es la relación que existe entre el o los “Discursos de la Nación” o acerca de la Nación y las diferentes “Memorias Subalternas” que coexisten con cada vez más fuerza y presencia en las sociedades modernas, por lo general multiculturales.

El Discurso de la Nación se expresa con especial claridad en los momentos “conmemorativos”. Estos se producen en los ciclos rituales anuales en que la Memoria de la Nación, es “representada”, por ejemplo en Chile el 21 de mayo, 18 y 19 de septiembre, entre otros. El Bicentenario de la República en el año 2010, será un período particularmente pertinente para que se exprese el o los discursos de la Nación. En estos actos institucionalizados las memorias subalternas no solo suelen no tener cabida sino que son silenciadas. Al nivel de la cultura, de los hechos simbólicos, esta sección de la población, es marginalizada, apareciendo como parte no integrante de la Nación. Se produce una contradicción al nivel de los sistemas simbólicos de integración social.

Las “formas de recordar” tienen una relación muy estrecha con las formas de construir una sociedad. Como es bien sabido, las memorias son un conjunto de recuerdos, olvidos y silencios y nada en ello es gratuito (y sin consecuencias). La Memoria es un articulador de identidades y es evidente que expresa los juegos del poder social y político. El Centenario de la República (1910), fue de tal modo aprisionado por la oligarquía de Santiago, que dejó fuera no solo a las oligarquías regionales, sino a todos los sectores medios y obreros emergentes, quienes fueron los actores sociales determinantes en la Historia del Siglo XX. Fue un caso de “Conmemoración excluyente”. Analizar las “Conmemoraciones del Bicentenario” bajo estos elementos teóricos, es uno de los objetivos de este Proyecto.

La sociedad chilena vive un período marcado por la “Modernización compulsiva”. El valor de mayor importancia social es el crecimiento económico, la transformación productiva, la innovación. Muchas comunidades históricas, ligadas a actividades y oficios de mucha importancia, se ven amenazadas por esta acción avasalladora. En este contexto de conflicto entre “Modernización y Comunidad”, surge en estos espacios la necesidad de recurrir a la Memoria, de modo de establecer un marco adecuado para la reafirmación de sus identidades, de sus pasados, presentes y futuros inciertos. Las Memorias Subalternas requieren establecer relatos capaces de ser representados de modo de pasar a un nivel de silencio e inexistencia. La Antropología tiene un papel de la mayor importancia en este proceso.

El concepto de “Memorias Subalternas” se ha ocupado principalmente ligado a los Derechos Humanos. Se refiere a aquellos episodios silenciados por la sociedad o por sus discursos oficiales. Situaciones en las que se quiere olvidar el conflicto, represiones, muertes, asesinatos, desapariciones etc…Numerosos estudios sobre la “Memoria” se han realizado desde esta perspectiva.(“El Lugar de la memoria”, J.Bengoa) . En segundo lugar, se ha empleado el concepto en los “Estudios Indígenas”. Se señala que estas memorias, las de “los vencidos”, no han sido incorporadas a los relatos de la Nación, por el contrario han sido cubiertos por un “manto de olvido” (“La Memoria Olvidada”). El concepto no ha sido ocupado del mismo modo para otros sectores sociales, cuyas memorias tampoco tienen cabida en el “Discurso de la Nación” –al menos en el caso de Chile. En nuestro caso, hemos escogido entre otros, los campesinos y pescadores. Pareciera del mayor interés ampliar el campo hacia estos sectores.

Muchas veces se produce una contradicción y lucha entre las Memorias oficiales y subalternas. En el terreno de la historiografía chilena existe sin duda una “batalla por la memoria” (A. Illanes). Ya Chesneaux nos señaló hace años que “no se puede hacer tabla rasa de la Historia” y llamaba a los intelectuales a comprender que “el control del pasado es la condición para la construcción del futuro”. No pareciera ser demasiado aventurado sostener que en un ambiente de conmemoraciones, la lucha por el control de la memoria nacional será un asunto de la mayor importancia e interés.

Aspectos nuevos a desarrollar

Consideramos que la Antropología -particularmente en Chile- debe hacer un esfuerzo teórico y metodológico para relacionar los sectores y sujetos de estudio tradicionales a los que se ha dedicado, indígenas, comunidades, grupos aislados, con los grandes temas y problemas de la sociedad. La cuestión de La Nación y su integración o desintegración como cuerpo cierto y simbólico, es sin duda hoy por hoy uno de los asuntos sociales y culturales de la mayor importancia. Comprender las memorias subalternas en el contexto más amplio de los discursos y conmemoraciones del Estado, nos parece que es un marco que cambia radicalmente los estudios circunscritos a la comunidad.

Los tres sectores que se han tomado para esta investigación tienen una relación de no integración con el Estado, marcada o por el olvido o el conflicto. Analizar las memorias subalternas desde esta perspectiva es un punto de vista nuevo a desarrollar que debería entregar significativos resultados:

Los campesinos (“Memorias de la Hacienda”) desaparecieron del escenario social de Chile. Fue el movimiento protagónico de los cambios mas importantes que existieron en el país en la segunda mitad del siglo veinte, el fin de las Haciendas y la Reforma Agraria. Hoy no tienen presencia, ni en los relatos, ni en las políticas sociales, ni mucho menos en la “Memoria de la Nación”. Su no presencia está marcada por el olvido. No es casualidad que allí lo que predomina es la “nostalgia”, como un tipo de recuerdo afectivo, dolido y apreciativo de un tiempo que fue mejor que el actual, o a lo menos donde había protagonismo.

Los pescadores (“Memorias de la Costa”) representan a miles de miles de personas en uno de los oficios (sino el oficio) más antiguo y digno del país. Sometidos a presiones y amenazas, producto de los procesos de modernización interna (por ejemplo, cambios en los sistemas de pesca, agotamiento de los recursos, etc..), y externa (empresas pesqueras, empresas de celulosa, conflictos ambientales, etc…) su relación con el Estado y la Sociedad es de exterioridad. Las Caletas en general están marcadas por la “amenaza y el conflicto”. Amenaza a que la actividad pesquera termine, ya sea por agotamiento natural de los recursos, agotamiento producto de la acción externa o leyes que impidan el trabajo de los pescadores artesanales. Las tres Caletas elegidas para el estudio presentan un nivel muy alto de conflictividad.

Los indígenas, (“Memorias de la comunidad”), son el tercer sector que se ha tomado para la comprensión de los fenómenos del papel de las “memorias subalternas” en la sociedad chilena de inicios del siglo veintiuno. No cabe mucha duda que su presencia, memorias y discursos no están presentes en los discursos conmemorativos o si lo están es de modo estereotipado, recurso al pasado heroico. En esta investigación se ha escogido un área homogéneamente indígena, la que rodea el lago Budi y que ha tenido en los últimos 15 años, un lento pero persistente proceso de modernización. La electrificación rural y domiciliaria ocurrida a fines de los noventa es el punto de mayor importancia. Cambios a nivel de la vida cotidiana, escolarización creciente, comunicaciones, transformaciones en los sistemas de poder local, etc…plantean un desafío de la mayor importancia para este sector.

Los usos y “abusos” (Todorov) de la Memoria y en este caso de las Memorias Subalternas es un tema nuevo de la mayor importancia. En los tres casos a estudiar se perciben procesos de construcción y re-construcción de las memorias. Pareciera ser una condictio sine qua non de la Identidad, y por tanto de la sobrevivencia colectiva. La memoria es usada para reconstruir el presente y también se “abusa” de la Memoria, para establecer identidades duras, defensivas. La pregunta teórica nunca bien resuelta es ¿cuál es el peso específico de estos usos y abusos de la Memoria?, ¿No se trata de simples invenciones interesadas? La literatura sobre esta materia es muy amplia y estos tres casos ponen a prueba numerosas teorías.

 

En los Campesinos de Colchagua, como caso emblemático de estudio, se está produciendo un proceso de “revival” de la cultura de las haciendas. Es lo que denominamos “la cultura de haciendas sin haciendas”. Se trata de movimientos –que no se dan sólo en Chile- de recuperación de fragmentos de lo que fue la vida rural en períodos de gran transformación y modernización compulsiva. La “ecuestrización del campo”, en un período de alta modernización es una de estas expresiones. El caballo, utilizado con anterioridad como medio de trabajo y de transporte, hoy reaparece como “medio de prestigio”. Hay áreas rurales donde hoy existe mayor número de caballos que al final del período hacendal. Movimientos de corte tradicionalista, esto es, de recuperación de las tradiciones, folklore, etc…se multiplican en las antiguas áreas de Haciendas.

 

En los Pescadores de las Caletas de Valdivia, la Memoria fue utilizada para construir un discurso altamente relacionado con el Medio Ambiente. Su férrea oposición a la construcción de un ducto que arrojara al mar los desechos industriales de la Empresa Celulosa Celco de San José de la Mariquina, se fundamentó en una suerte de “orgullo pesquero”. El discurso de los pescadores, no solo de sus dirigentes, se centraba en que el uso de “artes de pesca” tradicionales permitían mantener un equilibrio ecológico y sustentabilidad de la actividad pesquera artesanal. Durante el año 2008 una de las tres caletas ha sido “convencida” de aceptar la instalación del ducto en el mar. Se les ha pagado cuantiosas sumas de dinero a los pescadores que han aceptado. Ha habido fuertes enfrentamientos entre los que han aceptado, “los vendidos”, y los “defensores del mar”, que no han aceptado el pago de la empresa. En este caso, los usos y abusos de la memoria se expresan de modo explícito, transformándose el sector en una suerte de espacio privilegiado para comprender en forma práctica y teórica estos complejos fenómenos. Una de las tres Caletas tiene una mayoría de población indígena o que ha venido en un proceso de etnogénesis reciente, construyendo un discurso “lafquemche” esto es, de los mapuches de la costa. El discurso hasta hoy, se ha mostrado eficiente y práctico en el sentido de que es el sector más renuente a aceptar las condiciones y presiones de la empresa papelera.

 

En las comunidades mapuches del Lago Budi, se ha producido en los últimos años procesos cíclicos muy rápidos de organización y desorganización étnica. Se trata de una de las áreas mas aisladas del país, y dónde existe una concentración muy alta de comunidades mapuches. Esas comunidades tienen una permanencia en el territorio muy antigua e inmodificada. Casi no hay propiedades no indígenas en esa área. En los últimos años ha surgido una pléyade de intelectuales, poetas, músicos y dirigentes mapuches, tanto personas del lugar, como otros que han regresado al campo después de largas estadías urbanas. El Municipio ha sido apropiado por las comunidades y desde hace ya unos años el Alcalde es mapuche. Se percibe por otro lado, una transformación en aspectos cotidianos de la vida social. Luz eléctrica, caminos, TV, conectividad creciente, migraciones de ida y regreso, trabajo temporario, mayor acceso escolar, etc. Al mismo tiempo se percibe un proceso de reconstrucción cultural, realización de ceremonias olvidadas, y una creciente autoconciencia del carácter especial y particular de la sociedad y cultura mapuche. Quizá es el sector mapuche con mayores condiciones para plantearse formas propias de autogobierno en toda la Araucanía. En este caso estamos en presencia de un uso muy particular de la memoria, que es extensa y de una riqueza enorme (Vgr.Pascual Coña).

 

 

El rescate de las memorias subalternas aparece en este momento como un objetivo teórico y metodológico. Es el modo por un lado de posibilitar la sistematización de estos tres procesos acá descritos someramente y por el otro lado de ponerlos en contraste con los silencios del Discurso de la Nación. Los tres procesos anotados son nuevos y no han sido estudiados, o profundizados por otros estudios. El proyecto tiene por objeto Rescatar/Registrar, procesos de Memoria tales como ceremonias, rituales, oficios, actividades productivas, en fin, todo lo que compone finalmente los elementos mas “objetivos” de la memoria de una comunidad o área de comunidades determinada.

El registro de los Discursos de la Nación acerca de las memorias Subalternas en un período de Conmemoraciones es una tarea científica de comprensión de estos fenómenos sin duda de importancia. El proyecto considera el trabajo de un/una profesional que tendrá por objeto recopilar cotidianamente la prensa escrita nacional y regional, documentación de diverso tipo oficial, ceremonias y conmemoraciones, y clasificar la información y ponerla a disposición de investigadores, académicos, científicos y el público en la Página Web. Se registrará lo pertinente a campesinado, pescadores e indígenas mapuches.